Unas vacaciones inolvidables

Cuento por: Evelyn Figueroa

Mi primo Julio y yo estuvimos todo el año planeando nuestras vacaciones de verano. El año anterior habíamos ido a Orlando. Disfrutamos tanto, que tan pronto llegamos, ya habíamos empezado a discutir los lugares que visitaríamos en las próximas. Hicimos un álbum de fotos de nuestra visita a Disney y se lo enseñamos a todos nuestros amigos en la escuela. El domingo pasado me dio con sacarlo. Fui a donde mi mamá y le dije: “Oye, mami, ¿qué lugares visitaremos este año?” “Mi amor, este año no podremos viajar”.

¡Oh, Dios! Fue como si me hubieran echado un cubo de agua fría por encima. ¡No podremos viajar! ¡Tengo que llamar a Julito!

-Julio, mami acaba de darme la peor de las noticias. ¡Es el fin!

-¿Qué te pasa, Mario?

-¡Este año no vamos a viajar! ¿Qué vamos a hacer ahora?

-Bueno, Marito, nosotros vamos a viajar a Disney de nuevo. No sabía que ustedes no irían. De verdad que me da mucha pena contigo, pero ya mami hasta compró los pasajes.

-¡Qué! Esto no es justo, eres mi primo, mi amigo, si yo no voy, se supone que tú tampoco.

Colgué el teléfono y me fui a mi cuarto. Creo que estuve encerrado como tres días. Bueno, no tanto, en realidad fueron como tres horas. ¡No podía creerlo! Todos en la escuela viajarían menos yo. ¡Qué mal!

Estuve todo el mes de mayo pensando en lo aburrido que estaría en mis tan esperadas vacaciones de verano. Hasta que al fin llegaron.

-Julio, ¿qué te parece si hacemos un calendario de todos los lugares que podemos visitar en la isla? Me preguntó mi mamá una mañana.

-Sí, claro. Pensé.

Ella comenzó a buscar en Internet unos lugares que yo jamás había ido visto.

-Mami, ¿pero no me dijiste que en la isla?

-Pues mijo, eso es lo que estoy buscando. Todos estos preciosos lugares son aquí en Puerto Rico. Es que jamás los hemos visitado.

Y entonces comenzó mi curiosidad por visitar todos esos sitios que veía en las fotos. Hicimos el calendario de los lugares a visitar por día. Fuimos a la Cueva del Indio, al Castillo Serrallés, a la Hacienda La Esperanza, a las Cuevas de Camuy y a la montaña El Yunque. Nos divertimos tanto que no me acordé de Disney en todas las vacaciones. Cuando Julio llegó, rápido le conté sobre todo lo que había hecho y le enseñé nuestro álbum de fotos. Él estaba sorprendido de que todos esos lugares existieran en nuestra isla y hasta le dijo a su mamá si las próximas vacaciones podrían pasarlas con nosotros aquí. Y así fue que tuve unas vacaciones inolvidables en mi bella Isla del Encanto. 

Imagen: Neftalí y Fernando Martínez (2015)

Enviada por: Neftalí Martínez Torres

 

 

 

Sonrisas de verano

Por: Dra. Érika Díaz, Dentista

El verano está aquí, y con toda la familia unida y revuelta muchas veces significa que conseguir que sus hijos coman bien y mantengan una buena higiene oral se convierta en una lucha. Aquí les ofrecemos algunos consejos de salud oral para el verano que te ayudarán a proteger los dientes de tus niños de daños, ya que, con todas las actividades extras, puede haber una emergencia dental.

Mantener la higiene bucal: Cepillarse dos veces al día y usar el hilo dental diariamente es tan importante en el verano como en cualquier otra época del año. Pero con las vacaciones, los campamentos y los días de piscina, no te sorprendas si con frecuencia necesitas recordar a tus hijos el uso del cepillo y el hilo dental.

Ahora es un buen momento para reemplazar los cepillos de dientes. De hecho, se debe comprar cepillos extras, así como pasta de dientes tamaño viaje e hilo dental para los días y viajes de verano. Estos productos son ideales para mantener el cuidado oral en cualquier momento.

Visita al dentista: Los padres tienden a programar chequeos dentales en agosto, justo antes de comenzar las clases. Pero para evitar problemas dentales en verano, lo ideal es hacer una cita con el dentista tan pronto finalice el año escolar. De esta manera nos aseguramos de que los niños tendrán una óptima salud dental para el disfrute del verano. Lo último que desea un niño es sufrir de un dolor de muelas durante sus vacaciones.

Alimentos saludables: Evite un «ataque ácido» en los dientes de su familia invirtiendo en meriendas saludables. Es difícil limitar las visitas a la nevera cuando los niños están en el hogar todo el día. Tratar de tener opciones saludables en la nevera, con la disponibilidad de una dieta balanceada que incluya frutas y vegetales. De esa manera se sentirá mejor cuando al merendar los niños le piden frutas en lugar de dulces y galletas. De igual manera, debemos eliminar los refrescos, los cuales son tan ácidos, sustituyéndolos por agua.

Prevenir emergencias dentales: No sería verano sin la natación, los paseos en bicicleta, jugar voleibol y otras actividades al aire libre. Aunque todas son muy divertidas, lamentablemente pueden resultar en una lesión dental. Los padres pueden prepararse para lo peor, siguiendo estos consejos:

Asegúrese de que sus hijos sigan las “reglas de la piscina”. Según la Academia de Medicina Dental, muchas lesiones orales durante el verano son debidos a accidentes en las piscinas, ya que corren en áreas que resbalan, se lanzan en aguas llanas y golpean el reborde de la piscina ocasionando fracturas dentales o dientes flojos.

Algunos consejos que puede seguir para ayudar en caso de una emergencia, son:

  1. En primer lugar, limpiar la zona con agua tibia y colocar compresas frías para reducir la hinchazón.
  2. Utilice una gasa para detener cualquier sangrado.
  3. En caso de alguna caída dental mantener el diente húmedo en la saliva o leche hasta llegar lo antes posible al dentista o volver a colocar un diente permanente en la boca, si es posible.
  4. Tener un “kit de emergencia” es esencial además de tener gasas, un recipiente pequeño con tapa, medicamento para el dolor e información de contacto de su dentista.

Siguiendo estos consejos de salud oral para el verano, sus hijos y ustedes disfrutarán de la época sin preocupaciones y los niños comenzarán el año escolar con una gran higiene oral.

Imagen: Pixabay

El regalo de ser mamá

Por: Evelyn FigueroaEvelyn

Ser madre es el regalo más hermoso que la vida puede darle a una mujer. No importa si fue planificado o llegó por sorpresa, un hijo es el milagro más perfecto que surge de la unión de dos seres que se aman. Jamás tienes idea de cuánto puedes llegar a amar a alguien, hasta que tienes la oportunidad de ser madre. Y aunque a veces representa un reto, la vida te prepara para dar cada paso con pie firme, siguiendo solo un norte: sacar adelante tu familia, tu hogar.

Cuando tienes hijos tu perspectiva cambia por completo. Cosas que jamás pensaste hacer se vuelven parte de tu vida diaria, los miedos y temores se disipan porque surgen otros que son mucho mayores. El temor de perder a los que amas crea una especie de capa protectora y de ser la persona más insegura, te vuelves una súper heroína.

Ser madre tiene muchos beneficios, aunque los llamaría más bien “regalos”.  Comencemos por decir que ser madre te acerca más a Dios. No hay un momento del día que no transcurra sin que estés agradecida por tu familia y por tus bendiciones, porque cuando miras al lado y ves a otros que pasan necesidad, agradeces y pides por esos que no tienen lo que tú sí. No hay una noche que no pidas por los tuyos y según van creciendo, los vas entregando cada vez más en las manos de Dios, porque es el único que puede estar en todos lados al mismo tiempo y puede hacer lo que tú quisieras con toda el alma, estar con ellos cada momento para protegerlos.

Ser madre te llena de fortaleza. Nunca pensaste que dejar tu cama sería tan fácil como cuando tienes que permanecer con tus hijos en el hospital. En ese momento lo único que deseas es estar con ellos y de momento surge en ti una fe inconmensurable. Esa misma fortaleza te hace descubrir que eres la única persona en el mundo que puede quitar su dolor, sanar sus heridas, por más pequeñas o grandes que sean.  Te conviertes en enfermera, doctora y cirujana y de repente crees saber más que el doctor, porque tú conoces algo que ellos no, tú conoces a tus hijos perfectamente.

Cuando eres madre descubres que eres la persona más versátil del mundo. No tienes que haber estudiado en la universidad para ejercer tus dotes de psicóloga, maestra o artista. Ante los ojos de nuestros hijos, una madre es la persona más sabia que conocen. Para ellos, tu palabra tiene mucho valor. Aunque el mundo entero diga que no se puede, si tú les dices lo contrario, ellos lo creerán.

Una vez que eres madre, jamás estarás sola. Eso incluye los lugares más recónditos del universo y de tu casa, como el cuarto, la sala y el baño. Tienes compañía los siete días y las 24 horas de estos. Cuentas con el mejor paquete de entretenimiento que ninguna compañía de cable TV puede darte: clases de cocina, “shows” de baile, canto y actuación… en fin, nunca te aburrirás.

Ser madre te permite además disfrutar y conocer a tu pareja en otra faceta. Ningún hombre se puede resistir a la risa constante y contagiosa de un niño, tampoco a los besos tiernos de una bella hija. Ellos también desearán sentirse como “mamá” y hasta cierto punto te tendrán envidia. Porque ser madre es algo que no todos pueden ser. Incluso hay madres que lo son, no porque lo hayan elegido, sino porque aceptaron este gran reto como un regalo que la vida les dio.

Ciertamente, ser madre también representa muchos retos. No todo es perfecto en la cargada agenda del día de una madre. Requiere una fortaleza enorme, una salud emocional casi perfecta y la valentía de una guerrera. Por eso, nunca sabes lo que ha hecho una madre por ti, hasta que te toca serlo. Solo entonces te pones en su lugar y das gracias a Dios por haberla puesto en tu vida, al igual que tus hijos, tu mayor regalo.

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Formando nuevos amigos

Por: Noemí Betancourt Ruiz – Educadora

Cuántos padres no han escuchado alguna vez de sus hijos las expresiones: “No tengo amigos en la escuela” o “Nadie quiere ser mi amigo”.  Algunos padres suelen abordar esta situación diciéndoles a sus hijos: “Es mejor estar solo que mal acompañado” o “No te preocupes hijo, si los amigos son un peso en el bolsillo”.

Pero la realidad es que los seres humanos somos seres sociales que por naturaleza necesitamos interacciones entre pares para poder tener un buen desarrollo cognitivo, físico y socio-emocional. Según Boivin (2016), las relaciones entre pares ofrecen oportunidades para que los niños puedan ponerse al corriente de las normas sociales y procesos involucrados en las relaciones interpersonales y para aprender nuevas destrezas sociales.  Las experiencias que le brindan una amistad a un niño le ayudarán a poner en práctica esas destrezas sociales, emocionales y cognitivas que le permitirán ser un adulto de bien para la sociedad y que podrán tener un impacto en sus relaciones tanto de pareja como con sus compañeros trabajos.

Los amigos son fuentes importantes de compañía y diversión, de información, de intimidad y afecto, y de seguridad y protección (García – Bacete, Sureda & Monjas, 2010).  Como padres, debemos tomar conciencia sobre la importancia de que nuestros hijos tengan amistades y buscar ayuda si el niño está experimentando un proceso de rechazo de parte de sus pares en la escuela.

Según García – Bacete, Sureda & Monjas (2010), las  relaciones inadecuadas  entre pares pueden incrementar o perpetuar:

  • dificultades escolares
  • fracaso y abandono escolar
  • exposición a otros pares disruptivos o con problemas de conducta similares

 ¿Qué es un amigo?

Según Berndt & Mc Candless 2009,  la definición más básica de un amigo es alguien a quien una persona conoce y le gusta mucho, y se asume que tanto conocimiento como preferencias, son mutuos entre ambas (citado en García – Bacete, Sureda & Monjas, 2010).  Significa que entre estos pares existen unas similitudes que les ayudan a entenderse, a compenetrarse y a aprender a respetarse mutuamente.

También  García – Bacete, Sureda & Monjas, (2010) nos menciona que la idea que tienen los niños sobre la amistad va cambiando según la edad. En el preescolar, ser amigo es sinónimo de compañero de juego. En la educación primaria, amigos son los que hacen cosas juntos. En la pre-adolescencia, son los que se dan un trato más igualitario. En cambio, ya en la adolescencia, amigos son quienes comparten identidades y dependencias.

¿Cuáles pueden ser las razones por la que a mi hijo se le dificulta hacer nuevos amigos?

  • Cambiar de escuela: El cambiar de escuela muchas veces significa perder las amistades con las que el niño ya se sentía identificado o que compartía intereses similares. Muchas veces tienen problemas al poder encajar con los grupos que ya existen en la escuela nueva  o en encontrar pares que tengan sus mismos intereses.
  • Mudarse  a otro país: Al mudarse de país no solo se le dificulta el ir a una escuela nueva con los retos que esto ya conlleva, sino que se presentan las barreras del lenguaje, las costumbres y tradiciones al momento de hacer nuevos amigos.
  • Timidez: Es uno de los factores que más afecta a los niños al momento de hacer nuevas amistades, ya que no se atreve a entablar conversaciones para poder conocer nuevos pares.  Además, muchas veces los pares lo ven como una persona retraída o creen no poder compartir algún interés con ellos.
  • Problemas de baja estima: Los niños que presentan baja estima creen que nadie quiere ser su amigo porque no tiene nada importante que aportar a una amistad o que no podrá encajar con los grupos que existen en las escuelas.
  • No tener tiempo libre: Muchas veces los niños tienen agendas muy cargadas entre escuela, asignaciones para la casa, equipos de deportes u otras tareas extracurriculares que ocupan el tiempo del niño y no le permite tener tiempo libre para poder jugar (libremente) y poder formar nuevas amistades.  Muchas veces los padres piensan que poniendo a los niños en deportes o en clases de baile, música, arte, es la mejor manera de que los niños puedan crear nuevas amistades y lo que ocurre realmente es que el periodo en esas actividades extracurriculares son muy estrictos y no permiten la socialización y la comunicación libremente entre los niños.
  • Mucho tiempo en la televisión, computadora, Internet y celulares: Es importante que los padres monitoreen el tiempo que los niños pasan utilizando estos equipos, ya que los mismos pueden provocar que se refugien en ellos y no practiquen sus destrezas de socialización y comunicación.
  • Dificultad para demostrar conductas pro-sociales: García – Bacete, Sureda & Monjas (2010) nos mencionan en un estudio realizado sobre el rechazo entre pares que cuando un niño demuestra poca colaboración, se frustra cuando pierden un juego, no reconoce el impacto de su conducta (conductas agresivas o disruptivas), falta de atención, inmadurez, conductas de ansiedad y evitación, son factores que pueden provocar que el niño tenga dificultad en hacer nuevas amistades.

¿Qué puedo hacer como padre o madre para ayudar a mi hijo a establecer nuevas amistades?

  • Mantener una comunicación abierta con mi hijo para así poder saber si tiene problemas para establecer nuevas amistades.  Además, mantener comunicación con la maestra para saber si en la escuela comparte y tiene amistad con otros niños.
  • Observar al niño para saber si presenta timidez o alguna conducta que le afecte al momento de relacionarse con sus pares.
  • Crear periodos en la semana donde el niño pueda jugar libremente con sus amigos. Estos pueden ser en tu casa o que pueda visitar la casa de otros amigos.  Según García – Bacete, Sureda & Monjas (2010), el juego es esencial para el fomento de interacciones con los compañeros y ayuda a los niños a desarrollar las habilidades sociales.
  • Llevarlo a lugares en donde pueda compartir con otros pares.  Buscar actividades extracurriculares en donde el niño tenga el espacio para crear nuevas amistades.
  • Llevarlo a los cumpleaños o actividades que sea invitados por otros niños. Esto le permite ir conociendo a sus amigos en otros contextos fuera de la escuela y te permite conocer los padres de los amigos de tus hijos.
  • Reduce el tiempo que tu niño pasa utilizando la televisión, computadora, Internet, teléfonos o juegos de video.  Motívalo a que utilice ese tiempo libre en invitar amigos a la casa a jugar.
  • Sé un buen anfitrión cuando vengan los amigos a la casa.
  • Si tu niño es rechazado por sus pares en la escuela busca ayuda de un profesional de la salud que pueda ayudarlos a salir de esa situación.

Siguiendo estos consejos, podrás ayudar a tus niños a establecer relaciones saludables con sus pares y les darás todas las herramientas que necesitarán para establecer nuevas amistades a través de su crecimiento y desarrollo. Recuerda siempre sacar el tiempo para dialogar con ellos y brindarles todo el amor y apoyo que necesitan para que crezcan como personas saludables y positivas.

Imagen: Pixabay

Perspectiva Net: Vida en la universidad

Mucho se dice de la vida universitaria.

Tanto, que a veces nuestros jóvenes temen llegar allá. A continuación, les presentamos una entrevista realizada a una joven al finalizar su cuarto año de escuela superior, justo cuando comenzaba esta nueva etapa de su vida.

Revista Crece:

-¿Qué esperas de la vida en la universidad?

M.F.

-Desde que estás en duodécimo grado, te preparan para el mundo universitario, un mundo bastante complicado y exigente en el que hay que poner mucha dedicación para así poder cumplir cada una de las metas que te propongas. Por mi parte, espero que sea bastante difícil, pero no imposible. No es algo que con esfuerzo, tiempo y dedicación no se pueda lograr. Para mí será un reto, que con la ayuda de Dios sobrepasaré y me superaré para ser alguien de bien en el futuro.

Revista Crece:

-¿Cómo te sientes al graduarte de escuela secundaria?

M.F.

-Siento que una parte de mi está completa y realizada. Graduarme de escuela superior fue un paso para ser una completa profesional en el mañana. Me siento feliz, es una meta ya cumplida.

Revista Crece:

-¿Qué es lo más difícil que se te ha hecho en el proceso de transición?

M.F.

-Quizás ha sido acostumbrarme al nuevo ambiente, personas nuevas y nuevos maestros. En escuela superior ya tienes tus amigos de toda la vida con los que compartes incluso más que con tus mismos padres y ese proceso en donde tienes que decirles «adiós» para abrirles paso a nuevas personas y un nuevo mundo, para mí eso es lo más complicado.

Revista Crece:

-¿Cuál es tu mayor temor y cómo piensas enfrentarlo?

M.F.

-Le temo al hecho de conocer nuevas personas y  acoplarme a este «nuevo mundo». En esta vida hay que estar abierto a todo tipo de posibilidades. Pero mi mayor miedo lo es el fracaso. Quiero hacer a mis padres felices con unas excelentes notas en la universidad y poder culminar mis estudios, pero mucho más que hacerlos felices a ellos quiero hacerme feliz a mí y sentirme satisfecha con mi labor y cada uno de mis logros.

Revista Crece:

-¿Piensas mantener tus lazos de amistad con tus  compañeros de la escuela?

M.F.

-Siendo realista, cuando entras al mundo universitario pierdes comunicación con esas amistades de la escuela secundaria. En la escuela se hacen grandes amigos con los que desearías nunca perder la comunicación, pero la vida nos lleva por caminos distintos y es ahí cuando     todos comienzan a separarse. Pero entiendo que sí, siempre hay personas con las que sí mantienes esos lazos toda la vida. Siempre vendrán personas nuevas que te brindarán su apoyo. Las amistades van y vienen.

Revista Crece:

-¿Cuán fácil se te hace formar nuevas amistades?

M.F.

-Yo soy una persona bastante tímida y hacer amistades no es algo que se me dé tan bien. No obstante, nunca le niego mi amistad a nadie. En la universidad quiero hacer grandes amistades, contar con el apoyo de mis nuevos compañeros y desenvolverme en este “nuevo mundo” en el que estaré por largos años.

Revista Crece:

-Finalmente, ¿qué consejos les das a los futuros Seniors?

M.F.

-A los Seniors 2017 les aconsejo que en su último año no descuiden sus notas porque al final eso es para  ustedes. Den el máximo y siempre sean optimistas. Graduarse de duodécimo grado se da solo una vez en la vida y es el final de una etapa que prepara un nuevo comienzo. Pero sobre todo, disfrútalo, Senior.

¡Este es tu año!

Revista Crece:

-Muchas gracias, M.F. por compartir con nosotros tus expresiones.

M.F.

-Gracias a ustedes por darme la oportunidad.

Imagen: Pixabay

 

Perspectiva Net: «El bullying»

El “bullying” o acoso escolar, en español, es un tema que nos preocupa a todos los padres. Ya hemos aprendido en esta edición, su significado, sus consecuencias y lo que debemos hacer al respecto. Pero… ¿cuál es la perspectiva de una adolescente sobre este tema? La experiencia de esta joven de 18 años, nos acerca a la mente no solo de la víctima, sino también del acosador. Sus consejos, valen la pena leerlos. Si tienes hijos adolescentes, invítalos a leer esta entrevista. Podría sacarles de un problema, o bien ayudar a otros a hacerlo.

Revista Crece:

-¿Qué entiendes por el término de «bullying»?

L.M.

-Entiendo que el “bullying” es cuando una persona hostiga repetidamente a otra en la escuela, con acciones o conductas incómodas.

Revista Crece:

-¿Has sido víctima de “bullying” alguna vez?

L.M.

-Nunca he pasado por esa situación. Pero sé lo incómodo que es y me pongo en los zapatos de los demás. Realmente es una posición muy difícil, pues muchos no saben manejar la situación.

Revista Crece:

-¿Alguno de tus amigos ha pasado por esta situación alguna vez? ¿Qué has hecho al respecto?

L.M.

-He tenido amigos muy cercanos que han pasado por algunos acosos. Yo he hablado con el causante del “bullying”, y también con la víctima. Lo he hecho, para tener más conocimiento de por qué está ocurriendo el acoso. Creo que he logrado ayudar a la persona y a que la situación se resuelva.

Revista Crece:

-¿Estás de acuerdo con el comportamiento de un acosador o «bully»? ¿Te molesta? ¿Por qué?

L.M.

-Estoy en total desacuerdo, ya que ese tipo de comportamiento no se debe llevar a cabo. Me molesta porque muchas personas atentan contra sus vidas debido a lo mal que se sienten por el acoso, pues no lo pueden resistir.

Por eso y muchas otras cosas más no quiero que exista, creo que todos somos iguales, nadie es perfecto. Me gustaría que las personas se unieran para que este tipo de maltrato emocional y físico ya no exista. En la unión esta la fuerza y hay que creer en uno mismo, sin importar lo que otros piensen de ti.

Revista Crece:

-¿Te has atrevido a enfrentar a alguna persona que sea acosadora?

L.M.

-He enfrentado acosadores y les he preguntado por qué lo hacen, si nadie es perfecto. Burlarse de los demás o utilizar comportamientos inapropiados para hacer sentir mal a la otra persona, eso no los hacer mejores que nadie.

Muchas veces lo hacen para que todo el mundo los vea mejor, no porque maltratar a los demás les satisfaga, porque al contrario, eso los entristece. Pero las cosas negativas los llevan a la oscuridad, por eso este tipo de comportamiento no se debe utilizar. Nosotros estamos para brillar como luceros y eso se gana con un buen comportamiento, siempre positivo.

Revista Crece:

-¿Qué mensaje les darías a los niños y jóvenes que son víctimas de acoso escolar?

L.M.

-A todos los  niños y jóvenes les digo como dice -Tim Fields «Nunca seas maltratado en el silencio. Nunca te permitas a ti mismo ser una víctima. No aceptes que nadie defina tu vida, defínete a ti mismo».

Sé tú mismo el que combata esta batalla, porque al final habrá recompensas. Dios te va a dar las fuerzas para que puedas salir hacia delante, no porque te maltraten significa que esa persona sea mejor que tú. Sé mejor que ellos, porque ellos son seres de la oscuridad y tú eres un ser de luz. No dejes que te apaguen, sino mantén tu chispa viva. El camino puede ser duro, pero así mismo de fuerte te hará. No dejes que te hagan sentir inferior sin tu consentimiento. Respira, no lo permitas, actúa, que estás a tiempo.

Revista Crece:

-Gracias, L.M. por tan sinceros y valiosos consejos.

L.M.

Gracias a ustedes por escuchar mi opinión al respecto.

¡Tú que nos lees, si eres una víctima, actúa ya! ¡Si eres un acosador, detente! Herir a otros no te hará mejor que nadie, al contrario, solo te alejará de las demás personas y al final, te quedarás solo en la vida. ¡Recapacita! ¿Te gustaría que te lo hicieran a ti? Suponemos que no…

Imagen: Pixabay

¿Cómo manejar el estrés escolar?

untitledPor: Lcda. Solimar Reyes, Psicóloga

Sabemos que los seres humanos llevamos un patrón de vida muy activo y que cada día pueden surgir más cargas o retos para hacer que nuestra vida se vea como una de mucho estrés.  Es gracioso escuchar esta palabra con frecuencia en los adultos, y hasta en los niños: el famoso estrés.  Y es normal escuchar frases habituales como: “Tengo mucho estrés”, “Esto me da estrés”, “Todo se debe al estrés que llevo”, y otras que pudiésemos mencionar.  Todas son muy ciertas, y debemos entender que existen sucesos en los cuales recibimos sobrecargas y sensaciones, y pudiésemos asumir que son sucesos de estrés.

Para comenzar, debemos definir: ¿qué es el estrés?  Entre tanta información que se puede encontrar sobre este tema, partiremos desde el marco conceptual psicológico de la definición de la palabra misma. El estrés es la respuesta fisiológica y psicológica que se experimenta, cuando confrontamos o percibimos situaciones amenazantes.

Todo sujeto o individuo, puede sentirse amenazado ante algo y esto conlleva unos cambios, que pueden ser fisiológicos y psicológicos.  Entre los estados psicológicos que podemos encontrar, se pueden observar cambios de conducta, estados emocionales alterados  y confusión en nuestra manera de pensar y percibir las cosas. También podemos señalar que hay cambios de conducta que conllevan e involucran a terceras personas debido a la percepción que sentimos de la situación amenazante.

Para comprender mejor el concepto, piense por un momento en cómo es su día. Comience por cómo es su mañana, su día laboral, su tarde familiar y así, hasta completar su semana, el mes y hasta el año. Reconocemos que los días son un tanto ajorados y que cumplimos con muchas obligaciones que nos sobrecargan, y al final, queremos ver los  logros y la satisfacción que obtenemos de nuestras tareas.  El lograrlo, trae consigo preocupaciones, frustraciones, momentos de poco descanso, de situaciones imprevistas, de momentos duros, fuertes, de cambios con roles cotidianos, entre tantas otras cosas.  Todas estas emociones que vivimos, las cargamos, las transportamos y las transferimos a personas y lugares en los que nos desenvolvemos.

Con todo lo que sucede a nuestro alrededor, es difícil mantener un buen manejo del estrés en nuestras vidas, pero debemos considerar que los niños observan y aprenden ese buen o mal manejo de los adultos.  Por lo tanto, debemos establecer las responsabilidades en todo esto.

La de los padres, es actuar siempre de forma coherente ante la situación; entender todos los estresores que confrontamos y cuáles son de nuestro control, como también cuáles no podemos controlar.  Además, debemos entender el panorama, en el cual somos agentes activos y conocer nuestro rol.

No podemos olvidar que los niños piensan de forma simple.  ¿Por qué complicarlos?  La complejidad es parte de la madurez y las experiencias de vida.  Debemos reconocer siempre quiénes componen o de qué compone esa complejidad.  Y si somos trasmisores de fuentes de estrés, debemos reconocerlo y lidiar con el asunto y con quienes son parte.

Por otra parte, la responsabilidad académica de nuestros niños, no es de una sola persona.  Tenemos un deber social y moral, de que nuestros hijos se eduquen en un sistema académico que cumpla con las demandas ya previamente establecidas por nuestra sociedad.  Con esto, hay responsabilidades externas, que influyen en nuestras acciones.  Decidimos ser jefes y padres de familia y llegaron unas responsabilidades que debemos asumir, para que de esta forma, se cumpla con el deber y el estándar social.  La educación, es una de estas responsabilidades y comienza en el hogar.

La formación social-familiar, es indispensable para lograr que nuestros niños tengan o estén conscientes de las responsabilidades que van a ir asumiendo desde pequeños hasta la adultez.  Al educarlos y concientizarlos sobre sus responsabilidades desde pequeños, estamos reduciendo las posibilidades de que reaccionen de forma incorrecta ante una situación de estrés o amenazante.

La escuela, entre otros factores, puede representar una situación de estrés en los niños. El fin de semestre escolar y el proceso académico de la toma de exámenes finales pueden ser muy estresantes para ellos, ya que es un evento de mucha carga o preocupación, en el que se concluyen, sin lugar a dudas, todos estos factores externos o internos a los que han estado expuestos. Partiendo de que el estrés produce unos cambios fisiológicos y psicológicos, podemos identificar este momento como uno estresante y amenazante.

Para los adultos, es más fácil poder decir que con planificación todo se puede, pero un niño no tiene la capacidad para manejarlo de la misma manera. Además, no todas las familias, ni todas las situaciones son iguales.  Es por eso que siempre debemos considerar las situaciones expuestas para poder entender el panorama.

Ahora bien, ¿qué pueden hacer los padres para manejar estos cambios sin que se afecte el rendimiento académico de sus hijos?  Ir trabajando el ambiente con tiempo, nos da el espacio para poder enseñarles y crear conciencia en nuestros niños de que no todas las tareas son fáciles, pero podemos manejar siempre las cosas de la mejor manera y obtener los mejores resultados.

En mi experiencia, he visto varias familias con esta situación y a modo general, puedo decir que en nuestra cultura y sociedad, la mayoría de las familias han sentido o han sido parte de situaciones estresantes como producto del proceso de los exámenes finales de los niños en la escuela.  Algunos, han sabido canalizar estas situaciones de forma positiva, en cambio otras, no han tenido éxito en su intento. Es por eso, que en este artículo, compartiremos con ustedes algunas estrategias que les han funcionado a muchos padres.

Nunca olvidemos:

  • Mantener un ambiente despejado y seguro para proveer el espacio a nuestros niños para que se desahoguen y puedan canalizar esas tensiones, a través de la retroalimentación y nuestra ayuda.
  • Satisfacer siempre sus necesidades biológicas requeridas en su desarrollo.
  • Optimizar sus fortalezas, destrezas académicas y sociales. La ayuda siempre es necesaria, identifique los recursos que le pueden ayudar en el proceso.
  • Identificar las respuestas producidas por los estresores y educar sobre posibles consecuencias positivas y negativas.
  • Mantener una comunicación directa y efectiva entre el niño y los componentes que son parte de este proceso.
  • Siempre trabajar cualquier ganancia o pérdida, de la misma manera. Mantener un equilibrio entre las dos vertientes.

Recuerde que las situaciones no disminuyen con el paso de la vida. Pero podemos siempre aumentar nuestras técnicas para manejar cada situación en cada momento, lo mejor posible.

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Un hogar feliz

EvelynPor: Evelyn Figueroa – Educadora, Blogger, Editora

Es el sueño de todos los que se disponen a tener una familia: un hogar feliz. Y es que la palabra “feliz” provoca muchas emociones y sentidos en nosotros cuando la escuchamos: dulzura, armonía, paz, alegría, amor… y tantas otras. Pero la realidad es que lograrlo, requiere de mucho esfuerzo por parte de los miembros del hogar, en especial de los que están a cargo.

El Dr. José Antonio García, en su artículo “Ser feliz: cómo alcanzar la felicidad”, hace referencia al libro Authentic Happiness (Seligman, 2002), en el que su autor menciona tres tipos de felicidad: la del placer de la vida, la que genera la satisfacción personal y aquella que da sentido a nuestra vida.  Según el psicólogo español, para estudiar la felicidad, la psicología se centra en el estudio de las emociones positivas y considera que estas surgen al alcanzar estos tres tipos de felicidad.

Veamos entonces cómo podemos alcanzar la felicidad, en cada una de estas categorías:

El primer tipo de felicidad, la “hedonista”, se refiere a aquella que se produce como resultado del placer: la alegría, la gratitud, la serenidad, la diversión, el amor, entre otras. En un hogar, es imprescindible buscar este tipo de felicidad para cada uno de sus miembros. Los gustos de un padre y una madre no son los mismos que los de sus hijos. Incluso las mascotas tienen otro tipo de placeres. En otras palabras: “busca hacer aquello que te gusta”.

  • Si eres aficionado de los carros, asistan a un evento de este tipo juntos.
  • Si por el contrario, lo que te gusta es ir de compras, de seguro alguien puede ayudar a cuidar a los niños para que puedas hacerlo con tranquilidad.
  • Lleva a los pequeños al parque mientras tú y tu pareja disfrutan del paisaje de la naturaleza y se toman un tiempo para dialogar.

Definitivamente no todo puede ser trabajo. Aunque es cierto que es muy importante, tenemos que aprender a hacer un balance. Recuerda que tu familia no estará contigo toda la vida, tal vez puedas conseguir otro empleo pero tu familia es irremplazable. Vale la pena disfrutar cada momento al máximo con los que amas.

El segundo tipo de felicidad del que habla Seligman en su libro, es aquella que nos genera una satisfacción propia, cuando ponemos en marcha nuestras capacidades y nos dedicamos a algo en específico que nos mantiene comprometidos. Es el tipo de tarea que puedes realizar sin darte cuenta que el tiempo ha transcurrido y cuando la terminas, te sientes realizado.

Buscar este tipo de felicidad, por lo general no es tan fácil, pero te sorprenderás al ver que cosas sencillas pueden producir este estado de ánimo. Solo tienes que identificar aquella que te gusta hacer.

  • Realiza un proyecto de renovación corta que no conlleve gastos excesivos. Pueden ser pequeños cambios en la decoración del hogar, mover la sala de lugar o cambiar las alfombras del baño. Incluso puede ser un proyecto de organización de lugares que por lo general no suelen estar organizados, como el almacén, el cuarto de lavandería, el garaje o el cuarto de juegos.
  • Para aquellos que poseen otros talentos, pueden dedicar tiempo a crear aquello que les guste. Por ejemplo, manualidades, piezas para la venta, entre otras.
  • Es una excelente oportunidad para desarrollar el talento de los niños, ya que pueden realizar decoraciones del hogar con artículos que ellos mismos creen, como obras de arte.

Para alcanzar este tipo de felicidad, el cielo es el límite. Basta con ver la gran variedad de canales de video en los que niños, jóvenes y adultos les enseñan a otros sus ideas confeccionando distintos artículos.

Por último, el tercer tipo de felicidad que nos mencionan los autores, es aquella que sentimos cuando hemos hecho algo que le da sentido a nuestra vida. Esta, va más allá de lo que hacemos por nosotros mismos. Cuando ayudas a alguien a que también sea feliz, este acto añade mucho más valor que las cosas que haces por ti mismo, porque a veces, en la felicidad de otro encuentras la tuya propia.

Alcanzar esta felicidad no es para nada difícil, aunque pienses que no tienes tiempo para acciones humanitarias o filantrópicas. El solo hecho de pensar en otros antes que en ti, te hace actuar de forma espontánea.

  • Ayudar a alguien con la compra o a un anciano a cruzar la calle.
  • Complacer a tus hijos y llevarlos a hacer lo que les gusta un domingo.
  • Participar de una carrera o maratón para ayudar a alguna causa.

Pensar en otros antes que en nosotros produce una gran satisfacción, por más pequeño que pienses que sea.

En fin, para tener un hogar feliz, todos debemos buscar estos tres tipos de felicidad. Si un miembro de la familia no está lográndolo, entonces apliquemos la tercera y de esta forma logramos el balance que deseamos para nuestra propia felicidad.

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Recompensa tu esfuerzo

Sacha nuevaPor: Sacha Schroeder – Coach Profesional

¿Tiempo para mí? Eso no lo vivo hace mucho, entre las tareas del hogar, los niños y el trabajo.  A penas dura una canción de mi tiempo en la ducha o en el baño. Mi vida se ha llenado de tareas escolares, de actividades extracurriculares y reuniones semanales.  Mi familia me dice que ando como veinte en un patín.

Hace unos días, luego de dejar los niños en la escuela, me encontraba caminando y  una señora mayor me pregunta muy interesada: “¿A dónde vas con tanta prisa?” “A trabajar”, le contesté.   Ella me dijo con voz muy madura: “Me imagino que tienes hijos que te importan, que los amas y no tienes tiempo ni para respirar el aire que te regala la tierra tranquilamente”.  Mirándola a los ojos, asentí y le aseguré que mis hijos son mi vida.

Tengo que aceptar que aunque continué con mucha prisa, me inquietaron sus preguntas. Incluso, retrasé esa reunión ejecutiva, pero necesitaba seguirla y preguntarle por qué se acercó, por qué me habló de manera tan extraña, tan profunda.

Me dijo: “Viví una vida ajorada en mis años. Fui una mujer dedicada a mi familia y no me arrepiento de lo vivido, ni del amor que les regalé a los míos. Hoy son profesionales, padres, madres y jóvenes que llenan mi vida de alegría. Créeme, sé reconocer cuando una madre es esforzada y da el todo por su familia.

Yo no cambiaría mi familia por nada en este mundo.  Ellos son mi razón de ser, por ellos tengo estas arrugas, por ellos estas manos han trabajado y por ellos soy abuela de una pequeña princesa.  Los años me han tocado, y los cuidados y mimos que no me di, hoy los tengo que vivir. Reconozco a toda madre que se esfuerza por su familia y les exhorto a que se cuiden y que recompensen su misión de vida.

A veces siento que pude haber aprovechado esos faciales que me obsequió mi esposo en varias ocasiones, hacer mis chequeos de rutina y asegurar que todo estaba en orden, al igual que esos masajes que mi hija me ofreció.  Ahora que lo pienso, pude haber disfrutado de un helado de pistachio con muchas calorías sin ningún reparo o caminar sobre la arena allá en el mar, dicen que es muy bueno.

¿Sabes?  La vida es fugaz. Ese tiempo en la arena, siento que me hubiese ayudado a ventilar momentos de desespero. Pude haber meditado sobre aquella situación que no sabía cómo resolver. Pude haber centrado mi ser para poder equilibrar mi hogar.

Es por eso amiga, seas quien seas, si tu rol es ser madre, recompensa tu esfuerzo. No pienses que es egoísta.  Eres la protagonista de una hermosa escena de amor, eres la guionista de una historia de aventuras.  Eres la causante de grandes logros en tu familia”.

Me quedé sin palabras. Pues precisamente la noche antes sentí un fuerte dolor, pero no le di importancia porque era la gran final de la competencia de judo de mi hijo mayor.

Ciertamente, sus palabras me dejaron sin habla y mi vida pasó ante mí como un cortometraje y pensé inmediatamente: cada ser es un universo, es importante que lo cuide, que cuide este cuerpo que Dios me dio donde tengo depositado mi tesoro. Es importante que medite en el amor, es necesario que tenga fuerzas para poder seguir ejerciendo esta hermosa labor.

Sin dudarlo, le pregunté: “Señora, ¿qué cosas puedo hacer para recompensar mi esfuerzo?”

Ella, sonriente, contestó: “Hace unos años decidí hablar a madres jóvenes como tú, hablarles para que vivan, sientan y recompensen su esfuerzo por llevar a cabo el rol más hermoso que les ha tocado”.

Y tuvimos una larga, pero muy amena conversación sobre este tema. Olvidé mi reunión y por un momento sentí que comenzaba a dedicarme tiempo para mí misma. ¿Qué aprendí de esta experiencia? Si quieres hacer sentir bien a otros, debes comenzar haciéndote sentir bien a ti misma. Con tan solo pequeños cambios, puedes comenzar a recompensarte.

Para regalarte ese espacio que tanto mereces, tan solo sigue estos 8 pasos:

  1. Toma tiempo para meditar.

La meditación tiene sus ventajas, ayuda a calmar el alma y a conectar con Gaia, nuestra madre Tierra. Incrementa tu felicidad, tu vida social, y te enfoca.  El tiempo no es problema, solo tienes que ajustar tus actividades diarias, al final todos tenemos 24 horas.  Cuando compartas con tu familia, deja el celular guardado o  simplemente antes de dormir, relaja tu cuerpo, cierra tus ojos, respira profundo y solo agradece.

  1. Establece una rutina de ejercicios.

Una breve caminata en la mañana aumentará tu nivel de energía para manejar un gran día.  ¿No puedes salir? Camina alrededor de tu sala, en silencio, con respiraciones profundas, esto antes de levantar a los niños para la escuela.

  1. Come tu postre favorito.

Solo siente y disfruta la delicia de este momento. Recargará tus fuerzas ante cualquier situación.

  1. Hacer contacto con la naturaleza.

Hoy día hay muchos grupos enfocados a hacer yoga, Reiki, caminatas por campos verdes y llevan una sana alimentación.

  1. Hazte un buen corte de cabello.

Aunque parezca sencillo, un cambio de imagen elevará tu espíritu y te hará sentir bella.

  1. Ve de tiendas.

El solo caminar en los centros comerciales es un antidepresivo natural.  Solo controla tus gastos y ojo con tu bolsillo.

  1. Toma algún curso

Para muchas mujeres, el crecimiento profesional es muy importante. Esto va desde lo académico, o simplemente aprender cómo hacer una receta básica de bizcocho que luego puedas compartir con tus hijos.

  1. Haz lecturas cotidianas.

La lectura enriquece el ser y el intelecto, te hace sabia. Es el momento de hablarte a ti misma sin que nadie imponga un pensamiento sobre el tuyo.  Tú misma juzgas de acuerdo a tu interpretación, por lo tanto, la lectura te hace crecer.

Recuerda que la recompensa es un estímulo que se espera como resultado a una acción realizada en nuestro diario vivir, una acción que requiera esfuerzo, dedicación y pasión en la ejecución de la misma.

La recompensa puede recibirse tanto de forma material como espiritual. Todo está en qué desea hallar cada ser.  Algunos pueden buscar viajes, comprar alguna pieza de ropa, para otros una taza de buen café es una opción a escoger.

Lo importante es que premies tu esfuerzo y dedicación, por vivir con pasión una de las carreras más importantes de este mundo: ser madre.

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¿Te ayudo?: El sistema de apoyo de pares como estrategia para trascender del conocimiento a la innovación

Por: Evelyn Figueroa

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¿Cuántos hemos pasado por la experiencia de llegar a un lugar sin saber nada de lo que tienes que hacer en él? Muchos nos sentimos un poco perdidos, nerviosos o asustados, sobre todo cuando algo depende de nuestra ejecución. Con el tiempo, estos sentimientos pueden llegar a convertirse en frustraciones y amenazar nuestras oportunidades, aún de adultos.

Hoy día, es más difícil, ya que vivimos en la “sociedad del conocimiento”. Así la han denominado algunos autores, que establecen que el saber se ha convertido en una fuerza económica y social. Por eso, cada vez tiene mayor importancia llegar a un lugar y aprender lo más rápido posible sobre lo que se tiene que hacer allí.

Ahora bien, no solo es importante aprenderlo, sino también poner a funcionar nuestras neuronas y demostrar que somos capaces de producir ideas  nuevas, que no existen. Eso es más importante para las empresas hoy día, porque la capacidad central de esta sociedad es la de innovar. Esta capacidad se encuentra en el nivel más alto de pensamiento, la creatividad. Si somos creativos e innovadores, demostramos que nuestra inteligencia va más allá de nuestros conocimientos, se trata entonces de habilidades.

Podríamos pensar que cuando somos adultos podemos llegar a este nivel con facilidad. Pero la realidad es que no todos los adultos lo logran. Es por esta razón que los educadores hemos estudiado esta problemática muy de cerca y se han desarrollado distintas estrategias para que, desde la formación escolar, las personas vayan desarrollando estas destrezas.

Una de las estrategias que ha demostrado ser de las más efectivas es la “tutoría entre pares” (peer tutoring). En el proceso, el maestro selecciona aquellos alumnos que demuestran mayor dominio en una destreza para guiar a otros de sus compañeros. Estos alumnos pueden ser del mismo nivel o de niveles avanzados. El trabajo de estos alumnos consiste en ayudar a sus compañeros a aclarar conceptos y a comprender mejor el área de estudio. Al hacerlo, se forman grupos colaborativos para realizar actividades escolares y la tutoría trasciende a otros niveles.

La colaboración es precisamente una de las capacidades del ciudadano global, ya que muchas tareas creativas requieren de ayuda de otras personas, trabajos en grupo y colaborativos. Es por eso que la tutoría se ha utilizado como un sistema que no solo sirve  de apoyo entre estudiantes, sino que también desarrolla en ellos las destrezas del siglo XXI.

En su estudio “Tutoría en la educación superior”, publicado en la Revista de educación superior, los doctores Gabriela De La Cruz y Luis Felipe Abreu conceptualizaron la tutoría como “un proceso formativo complejo, de carácter sociocognoscitivo y personalizado, dirigido a convertir a novatos en individuos competentes, capaces de resolver problemas en los ambientes dinámicos y complejos en los cuales se crea y recrea el saber y se realiza la acción profesional, facilitando la incorporación de los alumnos a procesos de innovación y generación de conocimientos avanzados”.

A través del proceso de tutoría los alumnos aprenden a identificar retos y el conocimiento disponible, desarrollar modelos conceptuales para resolver problemas, buscar conexiones con otras materias y reflexionar durante el proceso. De esta manera, la complejidad que se nos presenta cuando vamos a realizar una nueva tarea nos da la oportunidad, a través de la tutoría, de aprender, construir y reconstruir el conocimiento.

Además, el modelo de la tutoría entre pares cumple con las siguientes recomendaciones realizadas por la UNESCO para la educación:

  • La formación integral, que equilibre conocimientos, habilidades, valores y que proporcione una sólida formación general.
  • Favorecer el aprendizaje permanente y el desarrollo autónomo del estudiante.
  • Estar centrado en el aprendizaje y comprometido con el estudiante; es decir, que facilite instancias para lograr el concepto “aprender a aprender”.

            En una investigación realizada por la Universidad Pedagógica Nacional de México  y presentada en el 10mo Congreso Nacional de Investigación Educativa, se demostraron los hallazgos en torno a los procesos de aprendizaje en estudiantes de primer ingreso y tutores pares en la educación superior.

El estudio encontró que en la relación entre el tutor y el par de primer ingreso se desarrolla un vínculo que ayuda al estudiante que recién ingresa a:

  • mejorar su autoestima
  • incrementar su satisfacción personal
  • renovar sus compromisos profesionales

También ayuda al estudiante a desarrollar competencias para:

  • actuar a base de las decisiones tomadas
  • hacer diagnósticos
  • manejar información
  • mediar conflictos

Las conclusiones del estudio se basaron en que todas estas destrezas conllevan procesos de transferencia de información, conocimientos y rutas de acción, que a su vez promueven y desarrollan las competencias para la innovación y una carrera profesional.

Finalmente, el modelo de la tutoría entre pares ha demostrado ser efectivo para afrontar la inserción académica, la transición de niveles, el dominio de un concepto, el desarrollo de competencias de estudio y la afiliación a la universidad. Por ende, si un estudiante desarrolla estas capacidades en su vida escolar, es muy probable que cuando se incorpore al mundo laboral no tenga dificultades al ejercer sus habilidades creativas e innovadoras. Esto le abrirá más puertas y pondrá a su disposición muchas oportunidades en su vida.