Por: Noemí Betancourt Ruiz – Educadora
Cuántos padres no han escuchado alguna vez de sus hijos las expresiones: “No tengo amigos en la escuela” o “Nadie quiere ser mi amigo”. Algunos padres suelen abordar esta situación diciéndoles a sus hijos: “Es mejor estar solo que mal acompañado” o “No te preocupes hijo, si los amigos son un peso en el bolsillo”.
Pero la realidad es que los seres humanos somos seres sociales que por naturaleza necesitamos interacciones entre pares para poder tener un buen desarrollo cognitivo, físico y socio-emocional. Según Boivin (2016), las relaciones entre pares ofrecen oportunidades para que los niños puedan ponerse al corriente de las normas sociales y procesos involucrados en las relaciones interpersonales y para aprender nuevas destrezas sociales. Las experiencias que le brindan una amistad a un niño le ayudarán a poner en práctica esas destrezas sociales, emocionales y cognitivas que le permitirán ser un adulto de bien para la sociedad y que podrán tener un impacto en sus relaciones tanto de pareja como con sus compañeros trabajos.
Los amigos son fuentes importantes de compañía y diversión, de información, de intimidad y afecto, y de seguridad y protección (García – Bacete, Sureda & Monjas, 2010). Como padres, debemos tomar conciencia sobre la importancia de que nuestros hijos tengan amistades y buscar ayuda si el niño está experimentando un proceso de rechazo de parte de sus pares en la escuela.
Según García – Bacete, Sureda & Monjas (2010), las relaciones inadecuadas entre pares pueden incrementar o perpetuar:
- dificultades escolares
- fracaso y abandono escolar
- exposición a otros pares disruptivos o con problemas de conducta similares
¿Qué es un amigo?
Según Berndt & Mc Candless 2009, la definición más básica de un amigo es alguien a quien una persona conoce y le gusta mucho, y se asume que tanto conocimiento como preferencias, son mutuos entre ambas (citado en García – Bacete, Sureda & Monjas, 2010). Significa que entre estos pares existen unas similitudes que les ayudan a entenderse, a compenetrarse y a aprender a respetarse mutuamente.
También García – Bacete, Sureda & Monjas, (2010) nos menciona que la idea que tienen los niños sobre la amistad va cambiando según la edad. En el preescolar, ser amigo es sinónimo de compañero de juego. En la educación primaria, amigos son los que hacen cosas juntos. En la pre-adolescencia, son los que se dan un trato más igualitario. En cambio, ya en la adolescencia, amigos son quienes comparten identidades y dependencias.
¿Cuáles pueden ser las razones por la que a mi hijo se le dificulta hacer nuevos amigos?
- Cambiar de escuela: El cambiar de escuela muchas veces significa perder las amistades con las que el niño ya se sentía identificado o que compartía intereses similares. Muchas veces tienen problemas al poder encajar con los grupos que ya existen en la escuela nueva o en encontrar pares que tengan sus mismos intereses.
- Mudarse a otro país: Al mudarse de país no solo se le dificulta el ir a una escuela nueva con los retos que esto ya conlleva, sino que se presentan las barreras del lenguaje, las costumbres y tradiciones al momento de hacer nuevos amigos.
- Timidez: Es uno de los factores que más afecta a los niños al momento de hacer nuevas amistades, ya que no se atreve a entablar conversaciones para poder conocer nuevos pares. Además, muchas veces los pares lo ven como una persona retraída o creen no poder compartir algún interés con ellos.
- Problemas de baja estima: Los niños que presentan baja estima creen que nadie quiere ser su amigo porque no tiene nada importante que aportar a una amistad o que no podrá encajar con los grupos que existen en las escuelas.
- No tener tiempo libre: Muchas veces los niños tienen agendas muy cargadas entre escuela, asignaciones para la casa, equipos de deportes u otras tareas extracurriculares que ocupan el tiempo del niño y no le permite tener tiempo libre para poder jugar (libremente) y poder formar nuevas amistades. Muchas veces los padres piensan que poniendo a los niños en deportes o en clases de baile, música, arte, es la mejor manera de que los niños puedan crear nuevas amistades y lo que ocurre realmente es que el periodo en esas actividades extracurriculares son muy estrictos y no permiten la socialización y la comunicación libremente entre los niños.
- Mucho tiempo en la televisión, computadora, Internet y celulares: Es importante que los padres monitoreen el tiempo que los niños pasan utilizando estos equipos, ya que los mismos pueden provocar que se refugien en ellos y no practiquen sus destrezas de socialización y comunicación.
- Dificultad para demostrar conductas pro-sociales: García – Bacete, Sureda & Monjas (2010) nos mencionan en un estudio realizado sobre el rechazo entre pares que cuando un niño demuestra poca colaboración, se frustra cuando pierden un juego, no reconoce el impacto de su conducta (conductas agresivas o disruptivas), falta de atención, inmadurez, conductas de ansiedad y evitación, son factores que pueden provocar que el niño tenga dificultad en hacer nuevas amistades.
¿Qué puedo hacer como padre o madre para ayudar a mi hijo a establecer nuevas amistades?
- Mantener una comunicación abierta con mi hijo para así poder saber si tiene problemas para establecer nuevas amistades. Además, mantener comunicación con la maestra para saber si en la escuela comparte y tiene amistad con otros niños.
- Observar al niño para saber si presenta timidez o alguna conducta que le afecte al momento de relacionarse con sus pares.
- Crear periodos en la semana donde el niño pueda jugar libremente con sus amigos. Estos pueden ser en tu casa o que pueda visitar la casa de otros amigos. Según García – Bacete, Sureda & Monjas (2010), el juego es esencial para el fomento de interacciones con los compañeros y ayuda a los niños a desarrollar las habilidades sociales.
- Llevarlo a lugares en donde pueda compartir con otros pares. Buscar actividades extracurriculares en donde el niño tenga el espacio para crear nuevas amistades.
- Llevarlo a los cumpleaños o actividades que sea invitados por otros niños. Esto le permite ir conociendo a sus amigos en otros contextos fuera de la escuela y te permite conocer los padres de los amigos de tus hijos.
- Reduce el tiempo que tu niño pasa utilizando la televisión, computadora, Internet, teléfonos o juegos de video. Motívalo a que utilice ese tiempo libre en invitar amigos a la casa a jugar.
- Sé un buen anfitrión cuando vengan los amigos a la casa.
- Si tu niño es rechazado por sus pares en la escuela busca ayuda de un profesional de la salud que pueda ayudarlos a salir de esa situación.
Siguiendo estos consejos, podrás ayudar a tus niños a establecer relaciones saludables con sus pares y les darás todas las herramientas que necesitarán para establecer nuevas amistades a través de su crecimiento y desarrollo. Recuerda siempre sacar el tiempo para dialogar con ellos y brindarles todo el amor y apoyo que necesitan para que crezcan como personas saludables y positivas.
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